¿Se puede cumplir VeriFactu sin pagar nada? Sí, con asteriscos. Analizamos las opciones gratuitas reales, qué limitan y cuándo merece la pena pagar 8 €.
Desarrollar y certificar un software RSIF cuesta dinero, así que ningún fabricante serio lo regala sin contrapartida. Las opciones gratuitas existen, pero siempre con uno de estos modelos: plan gratuito limitado (pocas facturas/mes o pocas funciones), periodo de prueba (no es gratis, es probar) o gratis a cambio de tu ecosistema (bancos y gestorías que lo regalan si eres cliente).
Varios de los programas de nuestra comparativa mantienen un plan 0 € con facturación VeriFactu, típicamente limitado en número de facturas mensuales, usuarios o funciones (sin OCR de gastos, sin recurrentes). Para un autónomo con 5-10 facturas al mes puede ser suficiente de verdad.
Varias entidades bancarias y asesorías online incluyen facturación certificada sin coste adicional dentro de sus packs. Si ya pagas una cuota de gestoría, pregunta antes de contratar nada: a veces ya lo tienes.
No son una solución permanente, pero sí la forma correcta de elegir: prueba dos candidatos con facturas reales de prueba y quédate con el que mejor encaje. Probar Holded Probar Billin
Nuestra regla: si emites más de 15-20 facturas al mes o facturas con retenciones y suplidos, paga. Por 8-20 €/mes tienes la gama media completa: automatización, soporte y cero sustos. Es menos que un café a la semana y te cubre una sanción de 50.000 €.