La facturación de un despacho tiene particularidades que un programa genérico no siempre cubre: suplidos, retención de IRPF, honorarios por asunto. Qué exigir y qué opciones funcionan — con VeriFactu a la vuelta de la esquina.
El RD-ley 15/2025 fijó la obligación de usar sistemas que generen registros de facturación verificables: 1 de enero de 2027 para sociedades y 1 de julio de 2027 para autónomos (la mayoría de los despachos pequeños). Emitir con Excel o Word será directamente sancionable. Todo el detalle en VeriFactu para abogados y sanciones y plazos.
Para la gestión fiscal y de cobros, los programas de facturación online españoles consolidados cubren al despacho pequeño con creces: la comparativa completa con puntuaciones está en mejores programas de facturación VeriFactu, y el cara a cara de los dos más elegidos en Quipu vs Holded.
Para un despacho pequeño, Quipu resuelve las particularidades fiscales sin curva de aprendizaje: retenciones automáticas, suplidos bien tratados, recordatorios de cobro y adaptación a VeriFactu. La prueba de 15 días te da tiempo a emitir tus facturas reales del mes.
Entre 0 y 30 €/mes para un despacho de 1-3 personas es el rango razonable del mercado; hay planes gratuitos honestos para volúmenes mínimos (opciones gratis analizadas). Por encima de 50 €/mes debe aportar contabilidad integrada o gestión completa — si no, estás pagando de más. Y recuerda: la cuota del software es deducible; la multa por no usarlo, no.