Probamos las principales opciones con documentos de verdad —arrendamientos, prestación de servicios, pactos de socios— y esto es lo que encontramos: qué redacta bien cada una, qué falla y qué revisar siempre.
Nota de honestidad: ninguna de estas herramientas redacta un contrato «listo para firmar». La comparación es sobre calidad del borrador, velocidad y riesgo. Los precios cambian con frecuencia; verifica en la web oficial.
Les pedimos a todas los mismos tres documentos: un contrato de arrendamiento de local de negocio, un contrato mercantil de prestación de servicios y un pacto de socios sencillo. Evaluamos estructura, precisión terminológica en derecho español, cláusulas ausentes y cuánto trabajo de limpieza queda después.
| Opción | Mejor para | Punto débil |
|---|---|---|
| Claude | Borradores largos y bien estructurados | Desconoce particularidades de derecho español |
| ChatGPT | Rapidez y versatilidad | Tendencia a inventar referencias normativas |
| IA jurídica especializada | Contratos con citas legales verificables | Precio; curva de aprendizaje |
| Plantillas + IA general | Despachos con modelos propios | Requiere montar el sistema una vez |
Para el grueso de la redacción de trabajo, los modelos generales rinden sorprendentemente bien si les das contexto: jurisdicción (España), tipo de contrato, partes y puntos clave negociados. El error típico es pedir «un contrato de arrendamiento» a secas y recibir un documento genérico con regímenes de otros países.
Regla práctica del despacho: cuanto más específico sea tu prompt, menos limpieza después. Y nunca con datos identificativos del cliente sin anonimizar — la guía de cumplimiento lo detalla.
Las plataformas jurídicas con IA (vLex, Lexis+ AI y similares) añaden lo que los modelos generales no tienen: conexión a bases jurídicas reales, citas a normativa y jurisprudencia verificables, y plantillas revisadas por juristas. Si tu despacho redacta mucho volumen o documentos de alto riesgo, el sobrecoste se amortiza; para cuatro contratos al mes, probablemente no.
La configuración que más recomendamos a despachos de 1-5 personas: tus modelos probados de siempre como base, y la IA solo para adaptar variables, cláusulas concretas y comunicaciones. Menos riesgo, menos coste y el control editorial lo tienes tú. Te lo montamos paso a paso en automatiza los documentos repetitivos.
Un borrador de IA te ahorra el 70 % del tiempo de redacción. Cobrar por revisarlo con criterio sigue siendo tu trabajo.