La demanda es el documento de más riesgo que puedes delegar en una IA. Este método en 5 fases te da la velocidad sin el susto: citas falsas, hechos mal encajados y estrategia inexistente.
Un email mal redactado se corrige; una demanda con un fundamento de derecho inventado o un hecho mal encajado puede costar el asunto — y ya hay casos públicos de abogados sancionados por presentar jurisprudencia falsa generada por IA. La conclusión no es «no la uses»: es úsala como redactor junior rápido, nunca como letrado.
«Actúa como redactor jurídico español especializado en [materia]. Redacta la sección de HECHOS de una demanda de [tipo] con esta narración anonimizada: [hechos]. Estilo formal procesal español, sin añadir datos, fechas ni referencias normativas que no estén en el texto. No inventes nada.»
Tres claves: rol + materia, prohibición explícita de inventar, y datos ya anonimizados. Para los fundamentos, el prompt cambia: «Integra estas referencias normativas que te doy verificadas: [artículos] en un razonamiento sobre [cuestión]».
Si tu despacho emite muchos escritos del mismo tipo, el siguiente paso es el sistema de plantillas: automatiza los documentos repetitivos.