El 95 % de lo que emites son tickets (y eso es buena noticia)
En hostelería casi todo lo que sale del TPV son tickets o facturas simplificadas (hasta 400 € IVA incluido). No llevan datos del cliente y son perfectamente legales para tus ventas de barra y mesa.
La factura completa solo aparece en casos concretos:
- Comidas de empresa que se quieren deducir el gasto (te pedirán factura con el CIF de la empresa).
- Catering, banquetes o eventos facturados a empresas.
- Tickets por encima de 400 € IVA incluido, que ya no pueden ser simplificados.
Regla mental: si te piden «factura con mis datos», ya no es un ticket — y ahí es donde tu software tiene que responder.
Dónde encaja VeriFactu en un bar o restaurante
Con VeriFactu la clave es esta: la obligación muerde sobre las facturas que emites. Tus tickets B2C de cada día no son facturas. Pero:
- Tu TPV es un sistema de facturación a efectos de la norma si también emite facturas simplificadas o completas — la tendencia del sector es que los fabricantes certifiquen el TPV completo. Pregunta al tuyo por su declaración responsable.
- Cuando emitas factura completa (la comida de empresa, el banquete), tiene que salir de software conforme: registro inalterable, QR y anulaciones trazadas. Nada de hacerla «con Word por esta vez».
- Las anulaciones y descuentos de servicio (el «invito yo», la mesa que se va sin pagar, el ticket duplicado) quedan registrados. Bien: eso te protege a ti también frente a inspección.
Fechas para no mezclar: si tu negocio es una SL, enero de 2027; si eres autónomo persona física, julio de 2027. Detalles en nuestra guía de sanciones y plazos.
Qué pedirle al programa (checklist de hostelería)
- TPV de hostelería de verdad: comandas por mesa, división de cuentas, envío a cocina/barra y rapidez en hora punta. Si el TPV se atasca un sábado, todo lo demás da igual.
- Facturas completas desde el propio TPV o desde un módulo integrado, sin reescribir datos a mano.
- Declaración responsable VeriFactu del fabricante (recuerda: no existe «homologación oficial» de la AEAT).
- Cierre de caja por turnos y desglose de IVA correcto (10 % hostelería, 21 % si vendes botellas para llevar, por ejemplo).
- Control horario del personal: es obligatorio y muchos TPV lo llevan integrado — te ahorra otro programa aparte.
- Informes que entienda tu gestoría: exportación de ventas y gastos sin llamadas cada trimestre.
Errores que vemos en bares y restaurantes
- «Yo solo doy tickets, VeriFactu no va conmigo»: a medias. El día que una empresa te pida factura completa, no podrás hacerla con un software no conforme.
- Hacer la factura del catering «en Word»: desde 2027 eso es usar software no certificado, con multa de hasta 50.000 € por ejercicio. Para dos facturas al año no compensa el riesgo.
- Comprar un TPV sin preguntar por la actualización VeriFactu: hay TPV antiguos cuyo fabricante no actualizará. Pregunta antes, por escrito.
- No controlar las anulaciones: con registro inalterable, un camarero que «anula» tickets es visible. El sistema bien usado es tu aliado.
Qué recomendamos para hostelería
En hostelería el TPV manda, así que nuestra recomendación de la selección VeriFactu es: STEL Order si quieres TPV + facturación + control en un solo sistema con plan gratuito para empezar, y Billin como complemento barato y certificado si tu TPV de hostelería no emite facturas completas conformes. Si tienes gestoría online, Quipu les manda las facturas solas.
Recomendación del editor
STEL Order
Para hostelería con sala y terraza: TPV ágil, facturación VeriFactu incluida en todos los planes y app móvil para llevar el negocio en el bolsillo. Empieza gratis y escala si lo necesitas.
Si tu TPV actual no va a certificarse, esta guía te ahorra semanas: cómo migrar tu facturación a un software VeriFactu.
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