Vender fuera de España cambia las reglas del IVA según quién sea tu cliente y dónde esté. La guía clara para autónomos y pymes: cuándo se cobra IVA, cuándo no, y cómo no volverte loco con 27 tipos distintos.
Olvida memorias de tipos: el IVA internacional se decide con dos preguntas. ¿Tu cliente es empresa (B2B) o consumidor (B2C)? ¿Y está en la UE o fuera? Con eso se resuelve el 95 % de los casos:
| Cliente | Qué IVA aplicas |
|---|---|
| Empresa UE (con VAT number) | 0% — inversión del sujeto pasivo: facturas sin IVA y el cliente lo autoliquida en su país |
| Consumidor UE | El IVA del país del cliente (servicios electrónicos y ventas a distancia) — aquí entra la ventanilla OSS |
| Fuera de la UE (empresa o consumidor) | Operación no sujeta / exportación: factura sin IVA español |
| Cliente español | IVA español normal, como siempre |
Si tu cliente es una empresa europea con número de IVA intracomunitario válido (se comprueba gratis en el sistema VIES de la UE), facturas sin IVA indicando en la factura «inversión del sujeto pasivo» y su VAT number. El cliente liquida el IVA en su país. Errores típicos: no verificar el VAT en VIES (si es falso, la AEAT puede reclamarte el IVA a ti) y olvidar que estas operaciones van al modelo 303 con casilla específica y, si superan umbrales, al modelo 349 (declaración recapitulativa intracomunitaria).
Si vendes servicios electrónicos o productos online a consumidores de otros países de la UE, debes cobrar el IVA del país del cliente — 27 países, 27 reglas. Antes eso obligaba a darse de alta en cada país; hoy la ventanilla única OSS lo resuelve: te das de alta una vez en la AEAT y declaras todo el IVA europeo en un solo modelo trimestral. Umbrales: si tus ventas B2C intracomunitarias no superan 10.000 €/año puedes seguir aplicando IVA español; por encima, OSS o alta por países.
Clientes en Reino Unido, EEUU o Latinoamérica: operación generalmente no sujeta a IVA español. Factura sin IVA, identifica bien al cliente y guarda prueba de su localización (contrato, país de facturación, IP si es servicio electrónico). Ojo con los servicios que se «usan» en España: hay excepciones de localización que tu asesor debe revisar si el volumen crece.
El problema real no es entender las reglas, es aplicarlas cientos de veces: validar VAT numbers, aplicar el tipo correcto por país, generar el desglose para la OSS y guardar las pruebas de localización. Ahí es donde el software se paga solo: herramientas como Quaderno (española, especializada justo en esto) calculan el IVA correcto por cliente automáticamente, validan VAT numbers en VIES y generan los informes OSS listos para declarar. Si tu facturación internacional pasa de anecdótica a semanal, es la diferencia entre crecer y ahogarte en modelos.
Para IVA internacional es nuestra elección: calcula automáticamente el tipo correcto según el país de cada cliente, valida los VAT numbers en VIES en tiempo real y genera los informes OSS listos para declarar. Empresa española, en español, y especializada exactamente en este problema — no un ERP genérico con un módulo de impuestos.
Para la facturación nacional, la comparativa madre sigue siendo mejores programas de facturación VeriFactu — y recuerda que cualquier software que uses deberá cumplir VeriFactu en 2027.
Esta guía es divulgativa; los casos concretos de IVA internacional revísalos con tu asesor.